INTELIGENCIA ARTIFICIAL (IA)
“Por
extraño que pueda parecer, lo cierto es que no hay un consenso entre los
científicos e ingenieros sobre lo que es la Inteligencia Artificial, y mucho
menos se ha llegado a una definición exacta y concisa que nos permita dirimir
qué programas son o no inteligentes. El problema es que ni siquiera tenemos la
certeza de que seamos capaces de definir qué es la inteligencia (no
artificial).”1
¿Qué es la Inteligencia Artificial (IA)?
“Disciplina científica
que se ocupa de crear programas informáticos que ejecutan operaciones
comparables a las que realiza la mente humana, como el aprendizaje o el
razonamiento lógico.”2
“Se denomina como inteligencia
artificial a la facultad de razonamiento que ostenta un agente que no está
vivo, tal es el caso de un robot”.3
Según
el buscador Google: “Programa de
computación diseñado para realizar determinadas operaciones que se consideran
propias de la inteligencia humana, como el autoaprendizaje.”
Partiendo
del extracto del libro “Inteligencia
Artificial: fundamentos, prácticas y aplicaciones”, y de su primicia “no hay un consenso entre los científicos e
ingenieros sobre lo que es la Inteligencia Artificial…”, nos encontramos
con varios significados que van desde una disciplina hasta un programa de
computación. Lo único cierto es que es un tema relativamente joven, que si
acaso tiene 66 años desde que se empezó a estudiar oficialmente.
Según
el autor Alberto García situar el principio de la IA es bastante complicado;
sin embargo, parece haber cierto consenso en que Warren McCulloch y Walter
Pitts dieron el pistoletazo de salida a esta joven ciencia en 1943 gracias a
sus trabajos en los que propusieron el primer modelo de red neuronal
artificial. Era un modelo bastante simple, pero McCulloch y Pitts demostraron
que era capaz de aprender y resolver funciones lógicas.
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| Alan Turing |
Sin
embargo la IA como tal no era muy reconocida en ambientes universitarios ni
grandes grupos de investigación. Más bien era residual el esfuerzo dedicado en
este campo, hasta que en 1950, Alan Turing publicó un artículo llamado “Computing machinery and intelligence”
donde argumentaba que si una máquina puede actuar como un humano, entonces
podremos decir que es inteligente. A pesar de que se considera a Turing como el
padre de esta disciplina, el término Inteligencia Artificial fue acuñado en
1958 por John McCarthy, que a la postre inventaría el lenguaje LISP (List
Processing, “proceso de listas”) de tipo multiparadigma, considerado el lenguaje
de la IA. McCarthy, con la ayuda de científicos como Minsky, Claude, Shannon o
Newell, convocaron una conferencia de dos meses en Dartmounth College, donde se reunieron los mejores investigadores
en ese campo, dando lugar a la era moderna de la IA y a alcanzar un estatus de
ciencia a esta disciplina.
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| John McCarthy |
Según
la investigación de Javier Elguea, como toda disciplina de reciente creación,
la IA no se encuentra unificada en términos de objetivos y métodos de
investigación. Recientemente, parte de los esfuerzos de los investigadores en
esta área se han dedicado a la definición de dichos objetivos y al recuento de
las herramientas metodológicas utilizadas hasta ahora (Boden, 1977; Dennett,
1978; Sloman, 1978; Ringle, 1979). Como resultado de este esfuerzo, que dista
mucho de su conclusión, se han definido algunos acuerdos básicos sobre el área
y sus estrategias.
Por
ahora, es suficientemente claro que el objetivo de la IA es el de entender la
naturaleza de la inteligencia a través del diseño de sistemas computacionales
que la exhiban. En forma más concreta, puede afirmarse que, en lo que ha
transcurrido de su corta historia, la IA ha estado dirigida por tres objetivos
generales:
2. La explicación de habilidades mentales humanas
3. La construcción de artefactos (computadoras) inteligentes
Con
estos propósitos en su agenda de investigación, los estudiosos de la IA han
recurrido al uso de cuatro diferentes estrategias metodológicas: el desarrollo
de tecnologías útiles en esta área, la simulación, el modelamiento, y la
construcción de teoría sobre la inteligencia artificial.
El
objetivo de este texto académico nace de la elección del tema “La Inteligencia Artificial ¿Hacia dónde nos
lleva?”, artículo publicado por Renato Gómez en la edición de enero 1999 de
la revista ¿cómo sabes? perteneciente a la UNAM. En el que se hace una
remembranza de la IA a través de los años, el cómo ha sido concebido el tema en
el cine y en la sociedad.
Mucha gente se empezó a sentir atraída por el tema gracias
a Hollywood, un caso es la película “A.I. (Artificial Intelligence)” estrenada
en 2001 y dirigida por Steven Spielberg (la idea originalmente partió con el
director Stanley Kubrick a principios de los 70). La cual trata sobre un
humanoide llamado David, el cual es
un prototipo creado por Cybertronics
de New Jersey, es diseñado para parecerse a un niño humano y mostrar amor para
sus poseedores padres. Es una película basada en el relato de ciencia ficción Los super juguetes duran todo el verano
de Brian Aldiss, e incorpora elementos del cuento Pinocho.
En
particular esta película hace un gran hincapié en lo que se espera de la IA, el
poder reproducir la inteligencia humana, la capacidad de amar, de sentir (algo
que nos hace únicos a los humanos), el tener un ideal, un anhelo y seguirlo
hasta el final.
De
ahí nos pasamos a la película “I Robot (Yo Robot)” estrenada en 2004 y dirigida
por
Alex Proyas. Esta película de ciencia ficción basada en el guion de Jeff Vintar,
titulado Hardwired, incluye elementos
de las series de robots de Issac Asimov (que llevan el mismo nombre de la
película, Yo Robot). Las ideas de Asimov que incluye la película y las más
importantes, son las tres leyes de la robótica. Al igual que la película
anterior, también tiene como personaje principal a un humanoide (pero esta vez
sin apariencia de niño) el cual de único en su tipo, ya que tiene la capacidad
de soñar, de sentir y de decidir (capacidades atribuidas a los humanos). De
igual manera esta película vislumbra el futuro de la IA, a lo que quieren
llegar los científicos en la vida real.
Puedo seguir hablando de varias películas de Hollywood o de productoras
independientes y sería una larga lista, que al final de cuentas llevaría a la
misma conclusión: el poder reproducir la capacidad del humano de sentir, en los
robots. Pero más que películas de ciencia ficción que tratan sobre objetos que
se convierten en individuos capaces de amar y construir o de odiar y destruir,
es ver la problemática de que si el humano está listo para dar vida a un ser
superior en todos los aspectos a comparación del hombre.
Ya
se pudo crear un algoritmo con sentido del humor capaz de reconocer escenas
humorísticas e incluso hacer las suyas. Un sistema que permite a una de sus
computadoras saber cuándo una imagen es divertida y cuándo no lo es, a
pesar de que no tiene información sobre
el contexto social de lo que está analizando. Capacidad imputada únicamente a
los humanos, ahora pudo ser traducida en un algoritmo que le permite al robot
imitar y desarrollar sentido del humor. Estos avances tecnológicos nos muestran
que ese futuro de ciencia ficción imaginado en el cine, se está haciendo
realidad.
Hemos
llegado al punto es que hacemos uso de la tecnología para mejorar la calidad de
vida del ser humano, tal es el caso del Robot Teco, que sirve de apoyo en el
tratamiento de niños con autismo. Su finalidad es enseñar a los niños con
autismo a expresar sus emociones, mejorar sus habilidades sociales ayudando a
entender las expresiones de los demás (ver video https://www.youtube.com/watch?v=235qw7yWIxo).
Ya
es posible tener una vida cómoda gracias a los avances en IA, un gran ejemplo
es el logro obtenido por la compañía Mercedes-Benz con su vehículo F015,
presentado en el CES 2015. Es un prototipo de automóvil que se maneja de forma
automática, sin la necesidad de tener un piloto tras el volante (ver video https://www.youtube.com/watch?v=gsKgfGWEvdM).
Hasta
tocar la religión, uno de los temas más sensibles a tratar y con más puntos de
vista en pro y en contra. Expertos en AI del templo Longguan crean el primer
monje robot budista del mundo llamado Xian’er (y ya están preparando la segunda
generación). El templo Longguan desarrolló este robot el año pasado con el
objetivo de promover el budismo entre la juventud china.
Muchos
artículos rondan sobre el tema de IA, pero uno en específico logró llamar mi
atención, ya que dejó atrás el ego del ser humano de jugar a ser Dios y
vislumbrar un futuro caótico en el cual una persona asume el poder gracias a la
tecnología, convirtiendo a los seres humanos en esclavos o en el peor de los
casos de un robot cegado por la idea de que es una forma de vida superior y que
el humano debe desaparecer. El nombre del artículo es ¿Inteligencia Artificial superior? El futuro es el binomio humano-máquina,
en el cual se aborda el tema de que el humano seguirá siendo de suma
importancia en la sociedad y que los robots seguirán siendo dependientes de la
supervisión humana, planteando la idea de que formarán una simbiosis para
mejorar la calidad de vida, ocasionando nuevas profesiones y fuentes de empleo
para el hombre. Un punto de vista más humilde y realista sobre al futuro de la
IA.
México
en los últimos años ha tenido un gran repunte en lo que respecta al área de
robótica, estudiantes de escuelas públicas y privadas han obtenido importantes
reconocimientos en concursos mundiales, pero aun así estamos rezagados en el
tema de IA. Existe un Sociedad Mexicana de Inteligencia Artificial (SMIA) que
para mí era desconocida hasta el momento en que decidí investigar más a fondo
sobre el tema, la cual cuenta con un congreso nacional (COMIA – Congreso
Mexicano de Inteligencia Artificial) y que va en su octava edición, el cual se
llevará a cabo los días del 23 al 28 de mayo de 2016 en el INAOE (Instituto
Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica) de Tonantzintla, Puebla.
Lamentablemente no se le da la difusión adecuada tanto a la página como a los
congresos.
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| Científicos mexicanos de INFOTEC en Aguascalientes |
Como
menciona Javier Elguea, existe todavía una enorme cantidad de fenómenos
psicológicos sin descripciones ni explicaciones adecuadas. Entre ellos:
percepción, memoria, reconocimiento de patrones, comprensión, aprendizaje,
comunicación, interpretación, creación, intuición, selección, etc. Los
psicólogos, como la mayoría de los científicos sociales, han tenido hasta ahora
un conjunto de herramientas inadecuadas para la formulación de teoría y la
corroboración de hipótesis sobre esta serie de fenómenos. Algunos de ellos han
tratado de recurrir sin gran éxito a modelos más recientes como la teoría de
sistemas o la teoría de juegos que, por su naturaleza estática, siguen siendo
deficientes en la explicación de la actividad mental.
La
IA ha explorado las distintas formas en que las computadoras podrían realizar
las tareas que antes estaban reservadas a los seres humanos, como resolver
problemas, planear a futuro, demostrar teoremas, jugar ajedrez, conversar en y
entender un lenguaje, componer música, etc. El hecho de que aún no haya
conseguido reproducir un ser humano completo (o que eventualmente lo consiga)
es de menor importancia que la evidencia de que ha mejorado nuestras
habilidades para pensar y clarificar fenómenos de interés para la psicología y
otras ramas de la ciencia. Ha colaborado en la reformulación de viejos
problemas psicológicos y en la reconsideración y revaluación de las teorías
existentes. Ha forzado a los especialistas a precisar sus conceptos y a
utilizarlos con mayor consistencia y rigor, al mismo tiempo, los ha enfrentado
a un reto teórico al formular un programa rival de investigación que busca explicar
un objeto de estudio que anteriormente estaba reservado a los psicólogos: la
explicación de la inteligencia y sus procesos colaterales.
En
conclusión la IA es una disciplina joven la cual ha crecido a pasos
agigantados, pero que aún tiene mucho por descubrir y recorrer. Es importante
que como lectores empecemos a empaparnos más sobre temas de actualidad, el
aprender a usar la tecnología que tenemos a nuestras manos y a poder crear nueva
tecnología a partir de la existente. El tiempo sigue corriendo y estamos en la
tercera revolución industrial, un gran cambio se avecina y es importante que
estemos listos para sobre llevarlo, ya que como todo gran cambio existirán
cosas buenas y malas: se crearán nuevas fuentes de empleo y profesiones, así
como la eliminación de otras a causa del uso de robots.
¿Por
qué he elegido este tema?
Es
algo que me ha llamado la atención desde niño, ya que soy perteneciente a la
generación “X” o los denominados Millenials,
jóvenes que vivieron la conversión de lo analógico a la digital. Por lo cual
siempre me he sentido atraído por los temas referentes a la tecnología, ejemplo
de eso es el que haya estudiado la carrera de Ingeniería Electrónica y esté en
vísperas de iniciar la segunda carrera en Ingeniería en Energías Renovables.
¿De
dónde partí para empezar a escribir?
Partí
del hecho de el tema me apasiona, lo que me llevó a investigar más a fondo para
poder presentar un trabajo más completo que el artículo del cual me basé para
la realización de este texto académico.
BIBLIOGRAFÍA
La Inteligencia
Artificial ¿Hacia a dónde nos lleva?, Renato
Gómez Herrera, revista ¿cómo ves?,
enero 1999.
Inteligencia Artificial:
fundamentos, práctica y aplicaciones,
Alberto García, 2012, RC Libros.
Inteligencia Artificial
y psicología: la concepción contemporánea de la mente humana, Javier Elguea, ITAM, otoño
1987.
Así funciona el primer
algoritmo con sentido del humor,
Andrea López, Tec Review, enero 2016.
#MartesdeInvestigación:
Robot Teco, Francisco
Rubio Egea, Tec Review, abril 2016.
Xian’er, el monje robot
budista tendrá un hermano,
Andrea López, Tec Review, abril 2016.
¿Inteligencia Artificial
superior? El futuro es el binomio humano-máquina, Ciencia y Salud, El Universal, abril
2016.












Hola que tal esta muy padre tu blog muy interesante tu información, espero puedas checar mi blog yo de igual manera elegí este tema.
ResponderBorrarBien! La lectura es ágil y fluída. Lo ilustraste muy de acuerdo al tema. Realizaste una buena labor de investigación. Faltaría una breve introducción a tu artículo (Hablaré sobre x, y) no tan directo citando. Las bibliografía intercalada, confunde un poco, tal vez mejor al pie de página o al final.
ResponderBorrarHola buen día, me gusta como armonizaste tu texto con las imágenes. Me costo un poco identificar tu conclusión, pero tu texto es muy bueno, felicidades.
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